Tarde preciosa, alegre.

Niños, muchos niños, de todas las edades, llenando el ambiente de vida. A gritos. El grito de la vida, que nos supera siempre.

Nos sentamos todos en el cesped, y miramos a los lejos los aviones.

Te pones a saltar como un loco, y me pones a saltar a mi también.

A lo lejos, una cometa. Nos vamos a verla volar. Cae al suelo. Soplas para que se levante..., y la cometa remonta el vuelo.

La gran fuente. Todos vemos la gran fuente al pasar. Me fijo en un bebe que mira la fuente extasiado, agarrado de las manos de su madre. Los niños más pequeños apuntan con el dedo hacia lo más alto de la fuente. Los que somos algo más mayores, nos dejamos hipnotizar con su sonido. Agua. Vida...