Desde el aeropuerto
13 horas
Solo unos minutos para escribir antes de que salga mi avion.
Esto de viajar por motivo de trabajo es un chollo; largos ratos de una tranquilidad, tiempo para leer el periodico, para leer el libro que traigo conmigo, para dejar la mirada perdida sin que te interrumpa ningun cretino con alguna reclamacion estupida...
Asi que todo eso de hacerse el ocupado ("no, es que tengo un viaje, fijate que lata...") o el importante por tener que viajar es una gilipollez: yo por lo pronto, aprovchare para dar una cabzadita de una hora, que ni que decir tiene que me va a saber a gloria...
2ª parte
Me cago en los aeropuertos, en los aviones, en la T2, en la T4, en el P4, en Spanair, en su compromiso de puntualidad, en AENA, en la putisima madre de todos ellos. Son las once de la noche y acabo de llegar a casa, sudoroso y hasta los mismisimos cojones, después de doce horas danzando entre los aeropuertos de Madrid y Alicante. Todo, para media hora de reunión. Empiezo mi periplo relajado a las 12 de la mañana, y llego a casa, entre descojonado e indignado, a las 11 de la noche.
A ver si llega el puto AVE de una vez.
Cuento muy brevemente mi aventura.
La ida en Iberia. Aparco en el parking de la T4 (P4). Tras escribir la primera parte de este post, voy a la puerta de embarque. Esperamos. Cambio de puerta y 45 minutos de retraso. Iberia dice que han tenido que cambiar de avión porque el otro se ha roto. En fin, pasable...
Llego a Alicante a las 15.
La reunión es a las 17:30. El cliente se retrasa. Empezamos a las 18:10. Mi avión de vuelta a Madrid (Spanair) sale a las 19:30, porque el siguiente es a las 22. En la reunión me da el tiempo justo de decir un par de gilipolleces, y me largo: "Claro, es que nos hemos retrasado..." barrunta, suspicaz, el cliente... Me proponen cambiar el vuelo, e ir en coche a Valencia, desde el que sale un vuelo a las 22: "Una mierda", pienso yo, no sé porqué pero me hace ilusión llegar a casa antes de medianoche... Me excuso diciendo que tengo ya sacada la tarjeta de embarque. Son las 18:40, y mi hora de embarque las 19. El aeropuerto está a 20 minutos. Salgo a la puta plaza del farolillo, no, del lucero, y me pongo a buscar un taxi algo agobiado. Me mira la gente de la plaza con cara de "¿qué coño hará aquí este guiri trajeado, con este calor de puta madre?". Después de unos largos minutos, aparece el taxi más pequeño que haya visto nunca: un micra de mierda. Me aprieto en el asiento de atrás, que encima tiene el puto asiento delantero invadiendo todo el espacio. Miro el reloj, las 18:50, no llego. "Al aeropuerto". No es suficiente, pienso. No se me ocurre otra cosa que preguntarle al taxista que qué hora es, y me responde -claro- que las 18:50. "Ah, pues vaya", disimulo, "si podemos ir rápido, mejor". Nunca en mi vida he dado una orden tan patética. Naturalmente, el taxista pasa de mi culo, y se pega a una hormigonera que se recorre la periferia de Alicante a 40 klm/hora. Llego a las 19:05, pasada la hora de embarque. Entro a toda hostia en el aeropuerto, y me encuentro con una riada de gente, peor que en la entrada a un estadio de futbol. Veo que mi hora de embarque la han retrasado hasta las 19:06: "De puta madre", pienso, "todavía voy a llegar como un señor...". Para pasar por el detector de metales, no exagero, 100 guiris calcinados, en 4 filas, todos berreando como si subastaran una entrada para los toros. Entro por fin, llego al monitor para confirmar puerta de embarque, y veo... hora de embarque... 20:45...
¿QUÉ?
Hijosdeputa.
HIJOSDELAGRANPUTA!!
Que vengo a toda leche de una reunión en la que apenas he podido abrir la boca ¿para esto? Joder, me piden el número de móvil cuando hago una reserva en un restaurante por si me retraso, y cuando saco un billete para algo importante NO ME DAN OPCIÓN: ME OBLIGAN A PASAR 2 HORAS EN ESE SITIO DE MIERDA, RODEADO DE GUIRIS, CON MÁS RUIDO QUE EN UNA GUARDERÍA??? El chaval que está en información me dice que el avión sigue en Madrid. Trato de relajarme. Me abstraigo. Leo.
Embarcamos finalmente a las 21:30. Naturalmente, nada de "finguer", al puto autobús. Entro en el avión. A mi lado, un tío joven con la pierna totalmente estirada, casi no puede moverla para dejarme pasar al asiento. En vuelo, el comandante nos dice que disculpemos el retraso, pero que el avión en el que tenían que traernos se había averiado (otra vez...?), que han tenido que esperar 45 minutos a que llegara un camión con el carburante y otros 30 minutos a que les dejaran despegar de un "congestionado" aeropuerto de Barajas. Lo repite en un inglés malísimo, y además al revés. Al cabo de un rato, la sobrecargo dice que cumpliendo el "compromiso de puntualidad de Spanair" nos van a compensar. Nos dan un boleto canjeable por un billete de Spanair "para el mismo trayecto y mismo sentido". Es personal e intransferible. O sea, que para hacerlo efectivo me tengo que ir hasta Alicante otra vez, solo ida, para poder utilizar el que me regalan de vuelta. Y además, me tengo que ir solo, porque claro, no voy a pagar 3 billetes y medio, para aprovechar el medio...
Llegamos por fin a Madrid, 22:30. Como decía, la ida la hice en Iberia y aparqué el coche en la T-4. Pero Spanair aparca en la T-2, es decir, a tomar por el mismisimo culo. Mi acompañante de asiento, cuando ve que llegamos, me pregunta a mi que estoy en ventanilla, que si tenemos "finguer". Le digo que no, que otra vez al puto autobús, y me mira como diciendo "estoy jodido". Descendemos. El pobre chaval, con un maletoncio de flipar, y totalmente cojo. Cuando llega al final de la escalerilla me da una pena horrible y le digo que si quiere que le eche una mano, incluso le llego a tocar la maleta, pero me dice, un poco abochornado, que no, que si apoya el peso en la pierna buena puede andar. Me encojo de hombros y me meto en el autobús. Hasta los cojones de pasajeros. Veo otro autobús detrás enorme, completamente vacío, con dos tíos de uniforme repachingados sobre dos de los asientos: "No voy a hacerme el listo", pienso, y me meto en el autobús que está hasta los mismisismos. Nos olemos todos, sudorosos. Salen los dos autobuses, el mío petado, y el otro vacío. Su puta madre. Llegamos a la T-2. Salgo el primero, pero en mi búsqueda de la T-4 me equivoco y me voy al quinto culo de la T-2. Rectifico, vuelvo sobre mis pasos y veo el final de la cola de los pasajeros, que van en la dirección correcta. El último de ellos, naturalmente, el pobre lisiado con su maletronco a cuestas: ya no cojea, simplemente, se contornea en espasmos a cada paso, absolutamente roto, prácticamente no avanza. Le veo, pero pienso que si le vuelvo a decir algo, se va a pensar que quiero algo con él, así que paso a su lado rápido, no sin antes ver su cara de total dolor. Salgo afuera, y me meto en el autobús. Llegamos a la T-4. Busco el tiquet del parking y veo que, prudentemente, apunté el número de la plaza: E-520. Me voy al módulo E, también a tomar por culo. Cuando llego, no recuerdo la planta. Mierda, no la apunté. Apunté el módulo, la plaza, pero se me olvidó apuntar la planta, soy un gilipollas, claro. Pienso que puesto que el número empieza por 5, debe ser la planta 5ª, pero me doy cuenta de que solo hay 4 plantas. Empiezo a dar vueltas como un inutil buscando mi coche, y finalmente lo encuentro en la planta 3. Se me olvidó apuntar el 3. Por fin, me meto en el coche, y miro el reloj, las 23, he tardado 11 horas en total. Vuelvo cansado y sudoroso, a casa. Cuando llego, veo que los niños duermen como angelitos. Les doy un beso, y me pego una ducha.
Y escribo estas líneas, para descojonarme mañana...

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... y me quedo con esta
ana dijo
Hola Rudolf.. En primer lugar darte las gracias por tus comentarios. A "Vincentico" le daré un beso.
Luego: Te imaginas que después de T4´s y T5´s llegaras y no hubiera dos angelitos? Hay a quien la fortuna le espera tras años, meses, días o no le espera nunca. A otros, en cambio, al cabo de 11 horas.
Un beso
14 Junio 2006 | 02:11 PM