- Tú crees que estoy de broma -repuse-, pero te digo las cosas tal como son. Las perlas de mi sabiduría. Algunas advertencias después de toda una vida de lucha en las trincheras de la experiencia. Los embaucadores y timadores dominan el mundo. Los granujas detentan el poder. ¿Y sabes por qué?

- Dime, Maestro. Soy todo oídos.

- Porque son más insaciables que nosotros. Porque saben lo que quieren. Porque creen en la vida más que nosotros.

- Habla por ti, Sócrates. Si yo no fuera tan insaciable, no andaría por ahí con este barrigón a cuestas.

- Te gusta la vida, Tom, pero no crees en ella. Ni yo tampoco.

Del libro: "Brooklyn Follies", de Paul Auster.